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MÉXICO, DF Con más tiempo libre, los hijos fuera de casa y un mayor poder adquisitivo, las personas mayores de 50 años han optado por sacarle jugo a la palabra "viajero".
Pero ellos son una clase de trotamundos con necesidades muy específicas, propias de su edad. Contar con accesos para sillas de ruedas, rampas o desniveles es tan importante como recibir una atención cálida, respetuosa y confiable.
Antes de aventurarse hacia cualquier destino, Sara Moreno, representante de la agencia The Magic World Travel de la Ciudad de México, recomienda armar el itinerario conforme a las posibilidades y no sólo a los deseos de quienes viajan.
"Cuando vienen adultos mayores, estudiamos el paquete que ellos quieren y les informamos sobre qué lugares visitarán y cuánto van a caminar. Les preguntamos si están seguros de su elección, o mejor les damos otras opciones para que disfruten el viaje", comenta.
Jarmila Olmedo, una viajera de 65 años que ha ido por su cuenta a Londres y en últimas fechas, a Nueva York y Colombia, recomienda buscar travesías especializadas.
"Sugeriría hacer viajes para personas mayores, en los que no se camine rápido, que el autobús tenga su banquito y que haya gente que esté dispuesta a ayudarles para movilizarse mejor", opina.
Por ejemplo, si se realizarán caminatas, es ideal conocer el tipo de terreno sobre el que se andará, enterarse si hay paso para sillas de ruedas, áreas de descanso y qué tipo de calzado y ropa es conveniente empacar.
Así lo hace Celia Delgado, de 85 años, quien en octubre pasado recorrió con su hija Europa del Este durante 21 días, visitando museos, bibliotecas, jardines y teatros en silla de ruedas.
"Fuimos a Alemania, Austria, Polonia y República Checa. Sí puedo caminar, sujeta a la silla de ruedas o de un brazo, pero cuando eran trayectos muy largos optaba por irme en la silla de ruedas", aclara.
Para esta jubilada que viaja desde los 20 años, cargar con su silla de ruedas no fue un problema. En los aviones, estos vehículos, las andaderas o muletas se documentan con el equipaje, y en el caso de compañías como Aeroméxico, no se cobra una tarifa extra por transportarlas.
También hay que recordar que los medicamentos deben documentarse con una receta vigente y que sólo se permite llevar a bordo la dosis que el viajero requiere tomar durante el vuelo.
En México, cada día se suman unas 800 personas a la población de más de 60 años, resaltó Alejandro Orozco Rubio, director del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (Inapam), en marzo pasado. Y esa cantidad son viajeros potenciales que emprenden solos sus trayectos, por cuestiones de tiempo o dinero.
"Casi siempre me voy sola, por los centavos", señala Celia, "porque me voy a Chile, Rusia, Japón, China... A China he ido cinco veces".
El Inapam, por su parte, ofrece descuentos a través de su programa de beneficios. Al presentar la tarjeta válida en todo México, los adultos mayores obtienen 50 por ciento de descuento en hoteles, restaurantes, museos, visitas guiadas y accesos a eventos culturales, así como en viajes foráneos en autobús (limitado a dos personas por corrida).
Las líneas aéreas tienen sus propios tabuladores de descuento, por ejemplo, Interjet les reduce 20 por ciento del costo de sus boletos. Mientras que Aeroméxico ofrece descuentos del 15 por ciento en algunos de sus planes. La sugerencia es informarse directamente con las compañías proveedoras.
"La época en que los jubilados estaban agotados y tenían pocos años de vida por delante, en que los abuelos se contentaban con cuidar a sus nietos, ha desaparecido (...) Los seniors ahora viajan, se van a la otra punta de mundo, visitan ciudades y museos", apunta Gilles Lipovetsky en el libro La felicidad paradójica, (Anagrama, 2007). Y con viajeras como Jarmila y Celia, esto se confirma.
Crea Tabasco programa especializado
Tabasco apuesta por los viajeros con experiencia. En marzo, como parte del programa Sistema de Gestión de Calidad en Turismo Gerontológico, 23 empresas tabasqueñas obtuvieron el Distintivo G, que las reconoce por contar dentro de sus instalaciones con un espacio propicio o un servicio extra para los adultos mayores.
El proyecto piloto que se espera se replique en todo México se gestó por iniciativa de la Inapam y la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles de Tabasco, y con la asesoría de consultores y gerontólogos.
"Los restaurantes hicieron menús especiales con base a las necesidades de los adultos mayores, tomando en cuenta el desgaste de los dientes y los niveles de sal o azúcar, que no pueden comer tantos condimentos, no tan dura la carne o no tan sustanciosa la comida", destaca Wendy Castillo, jefa del Departamento de Modernización Turística de la Secretaría de Turismo de Tabasco.
Entre los negocios que ostentan el Distintivo G se encuentran los hoteles Crowne Plaza Villahermosa, Howard Johnson y Hyatt Regency, más los restaurantes La Posta-Paraíso, Jangada, El Edén, Rodizio, El Asador Castellano y Los Tulipanes.
¿Qué buscan?
Para los adultos mayores, el goce de su viaje crece si hay servicios pensados en sus necesidades, como:
Paseos enfocados a conocer sitios históricos y zonas arqueológicas, en recorridos cortos adaptados a su ritmo
Sillas cómodas y reforzadas
Elevadores con capacidad para sillas de ruedas
Fácil acceso a los medios de transporte: el apoyo de un banco, rampa o barandales
Atención personalizada o "apapachadora"
Un menú especial para personas con diabetes o hipertensión, bajo en sal o azúcar y que tome en cuenta el desgaste de sus dientes
En los lugares cerrados, que el aire acondicionado esté regulado, evitando los cambios bruscos de temperatura
Paseos que lleven un médico, paramédico o enfermera para atender cualquier imprevisto; en algunos casos, servicio de ambulancia
Con información de Carmen Alcántara, subdirectora de Comunicación Social del Inapam