Publicado el jueves 27 de enero del 2011

Dudan que aprueben reforma migratoria

Agencia Reforma

WASHINGTON — La petición del presidente Barack Obama en su discurso anual al Congreso de Estados Unidos para avanzar en 2011 hacia una reforma migratoria integral es poco probable que se concrete, reconocieron ayer analistas y activistas pro migrantes.

A pesar de que Obama dedicó más palabras al tema migratorio este año respecto a 2010 -144 frente a 37-, especialistas reconocieron que la nueva mayoría republicana en la Cámara baja hace difícil que éstas se traduzcan en un proyecto de reforma migratoria integral.

"El presidente la mencionó (la reforma integral), pero era muy claro incluso en esa mención su resignación a que no avanzaría este año", dijo Manuel Pastor, profesor de estudios estadounidenses y étnicos en la Universidad del Sur de California.

"No soy optimista sobre una reforma migratoria este año, pero quizá pueda ocurrir un nuevo tono de civilidad en la discusión. Sin embargo, el que esto pueda avanzar hacia una nueva acción política aún está en veremos", añadió.

Luego de que el Partido Republicano triunfara en las elecciones de noviembre, con un discurso duro en contra de los indocumentados, la oportunidad de incluso iniciativas migratorias más acotadas -como la Dream Act- hoy parecen nulas.

"En su primer discurso a la nación, (2010, Obama) básicamente no mencionó nada de migración. En este sentido es un gran avance que esta vez lo mencionara dentro del discurso de su primordial estrategia para el futuro del país", dijo Raul Hinojosa-Ojeda, politólogo de la Universidad de California en Los Ángeles.

"Ahora ¿Es estratégicamente éste el momento? No lo sé", agregó.

Apenas en diciembre pasado, los republicanos y un puñado de demócratas en el Senado detuvieron el avance de la Dream Act, una ley que hubiera permitido la legalización de miles de estudiantes indocumentados.

Pero tras la asunción de la nueva mayoría republicana, las voces más representativas han señalado que una legalización migratoria no es prioridad y, al contrario, han insistido en instalar más controles.

Ayer, miembros hispanos de la Administración de Obama insistieron en que una reforma migratoria sólo será posible con el apoyo de legisladores de la Oposición, algo que en previos esfuerzos como en 2006 ocurrió, pero que actualmente no hay.

"Siempre ha sido cierto que para cualquier reforma de migración, desde por lo menos 1965, (ha habido apoyo) bipartidista", dijo Cecilia Muñoz, directora de Asuntos Intergubernamentales de la Casa Blanca.

Según activistas, en los próximos dos años podría ocurrir que voces moderadas del Partido Republicano impulsaran proyectos migratorios más acotados.

"Yo sé que la mayoría no piensa así, pero creo que durante estos próximos dos años con el Congreso republicano va a pasar el ’Dream Act’ porque a pesar de su extremismo ya están viendo los números del censo", opinó Enrique Morones, presidente de Ángeles de la Frontera en San Diego.

"Luego veremos que Obama será reelecto (en 2012) y vamos a pasar la reforma integral. Creo que su mensaje me dio confianza", añadió.

Ayer, sin embargo, la Oposición en la Cámara baja inició una serie de audiencias dedicadas al tema del control migratorio, y acusó a la Casa Blanca de dar la espalda a los trabajadores estadounidenses para beneficiar a los extranjeros.