Print This Article

Fue un golpe demoledor al cártel de Sinaloa: DEA

WASHINGTON — La muerte del narcotraficante Ignacio Nacho Coronel Villarreal fue calificada por la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) como un golpe demoledor que afectará la funcionalidad del cártel de Sinaloa.

La agencia felicitó al gobierno de México “en esta victoria en su esfuerzo sostenido para desmantelar a los cárteles de las drogas, atacando las altas esferas del liderazgo” de estos grupos criminales.

“La muerte de Nacho Coronel es un golpe que incapacitará la habilidad de esta organización para funcionar”, apuntó la DEA al aludir el operativo militar realizado la víspera en Zapopan, Jalisco, donde murió el capo narcotraficante.

La DEA caracterizó a Coronel como “importante poli-traficante” involucrado en el transporte de toneladas de cocaína y metanfetaminas.

“El estuvo directamente involucrado en la muerte de cientos de personas al ampliar las operaciones de tráfico de drogas del cártel”, señaló la agencia en un comunicado.

Tenían desde mayo en la mira a Coronel

ZAPOPAN, Jalisco — En cuatro horas, el Ejército concretó el jueves 29 un trabajo de tres meses de investigación con el que logró ubicar al capo duranguense Coronel Villarreal en dos domicilios de Zapopan, en Jalisco, desde mayo.

Fuentes militares revelaron que incluso, en un operativo registrado en mayo, quien fuera uno de los principales líderes del Cártel de Sinaloa, junto con Joaquín El Chapo Guzmán e Ismael El Mayo Zambada, escapó de un operativo que pretendía sólo ubicar sus posiciones.

"Nos descubrió en esa ocasión que ya estábamos tras él", reconoció un mando militar.

Desde el martes, efectivos de la Sección Segunda de Inteligencia del Estado Mayor de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) ubicaron a Nacho Coronel en la Colonia Colinas de San Javier.

El narcotraficante utilizaba tres camionetas, una de ellas de lujo, y siempre le acompañaba su escolta y sicario, Irán Francisco Quiñonez Gastélum.

El pistolero es reconocido por el Ejército como uno de los principales sicarios de Coronel y hombre de su mayor confianza. A su vez, Quiñonez tenía relación con al menos 10 sujetos, quienes según fuentes militares, son su grupo de gatilleros.

Los mandos del llamado "operativo de precisión", confirmaron al Alto Mando la ubicación de Coronel en la Colonia Colinas de San Javier, acompañado sólo de Quiñonez y de otro sujeto que logró huir.

En dos helicópteros, se indicó, Fuerzas Especiales tomaron posiciones de la zona residencial donde se encontraba el capo duranguense. Las aeronaves efectuaron tareas de vigilancia aérea.

Los militares fueron recibidos a tiros, por lo que un militar cayó muerto, mientras otros dos fueron heridos por impactos de bala.

En total, cuatro secciones del Ejército, unos 120 elementos, de los cuales 30 pertenecen a las Fuerzas Especiales, catearon seis fincas de la Colonia Colinas de San Javier, en el municipio de Zapopan.

En tres de los inmuebles, Nacho Coronel intentó atrincherarse hasta que finalmente cayó muerto por las balas de los militares, quienes lo rodearon por los cuatro puntos cardinales, de acuerdo con las fuentes castrenses consultadas.

Para poder ingresar por tierra, los soldados entraron en la zona residencial a bordo de camionetas de lujo particulares sin placas; en tanto, un cinturón de seguridad fue desplegado en el perímetro del lugar con efectivos de la Quinta Región Militar, con sede en Guadalajara.

"Una preocupación fue la seguridad de los vecinos de ese lugar, se cuidó mucho ese aspecto antes de intentar detener al narcotraficante", aclaró el mando militar.

No obstante, a través de redes sociales, vecinos de ese punto de Zapopan externaron su miedo y varios manifestaron que se encerraron a sus domicilios, alejados de las ventanas.

El cuerpo de Coronel quedó tendido en el lugar tras el enfrentamiento. El Fiscal de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) inició anoche las diligencias.

De acuerdo con fuentes de la PGR, agentes del Ministerio Público y policías federales ministeriales adscritos a la SIEDO comenzaron a inspeccionar los inmuebles donde se registró el enfrentamiento entre militares y el capo.

Se prevé que Quiñonez sea trasladado en las próximas horas a la Ciudad de México para ser declarado en las instalaciones de la SIEDO, donde se definirá su situación jurídica.

El operativo militar continuó hasta las 8 p.m. para garantizar la seguridad del Presidente Felipe Calderón, quien visitó Zapopan hora y media después del enfrentamiento, para una gira de trabajo.