Ir a la Página Inicio > Entretenimiento > Gente

Gente  

Publicado el martes 27 de julio del 2010

Reza Juan Luis Guerra por México

Agencia Reforma

MÉXICO, DF — El cantautor dominicano Juan Luis Guerra, quien profesa el cristianismo, se mostró consternado por la violencia generada por el narcotráfico en México y cómo tal situación ha afectado la imagen del país.

"(Envío) Mis oraciones para que esta situación se resuelva lo antes posible y se realce el nombre de México, que tanto ejemplo nos ha dado de solidaridad y de nacionalismo a los latinoamericanos. Espero que esas cualidades tan importantes se mantengan vigentes", dijo el intérprete, de 53 años, en entrevista.

Aunque recientemente el cantante colombiano Juanes descartó realizar una edición del concierto Paz sin Fronteras en Ciudad Juárez, por la violencia que afecta a la zona fronteriza con Estados Unidos, Guerra aseguró que, de llevarse a cabo un recital en la ciudad chihuahuense, él actuaría sin lugar a dudas.

"Ojalá, si se da el concierto, pueden estar seguros de que yo voy a ser el primero en decir ‘sí’ ".

De visita en México para promover el undécimo álbum que graba con su legendario grupo 4:40, A Son de Guerra, el bachatero, quien ha vendido más de 20 millones de discos a lo largo de su carrera, opinó que la música, sin embargo, por sí sola no puede erradicar problemas ni conflictos sociales.

"La música ayuda en un momento, pero el que cambia es el hombre que la escucha, tiene que haber una decisión de cambio (en él)", expresó.

Dominicano internacional, que ha llevado su bachata, merengue y ritmos caribeños a mercados tan lejanos como Japón, el autor de Mi bendición opinó también que la polémica Ley Antiinmigrante de Arizona, tachada de racista por distintas voces internacionales, es el reflejo de una mala política migratoria.

"Siempre fui partidario de que se buscara una mejor solución, y la espero ansiosamente, deben surgir voces dentro del sistema que busquen mejores propuestas".

Sin ser un cantautor político, Guerra ha escrito canciones con contenido social a lo largo de su trayectoria, y dijo ver con tristeza que aquellas cosas que criticaba siguen sin paliarse.

"Visa para un sueño (1990), que era sobre la problemática migratoria, está ahí; El Niágara en bicicleta (1998), sobre los problemas de los sistemas de salud, está ahí; El costo de la vida (1992)... sucede lo mismo ahora".