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MÉXICO, DF — Dice la tradición que para conseguir a la pareja soñada hay que poner de cabeza a San Antonio.
El origen de la creencia no es muy claro. Será que el santo tiene fama de ayudar a encontrar objetos perdidos, y nada más difícil de hallar que un novio ideal.
Mujeres en busca de amor acuden a pedirle favores en distintos lugares de tradición católica, pero hay algunos que han adquirido mucha fama en parte gracias al llamado "patrono de los enamorados".
En Morelia, por ejemplo, existe un rinconcito que reúne más de 600 imágenes de San Antonio de cabeza; del otro lado del Atlántico, en Madrid, las solteras aprovechan la festividad del santo para pedir la llegada de su príncipe azul, mientras que en Padua, al norte de Italia, millones de peregrinos y devotos de todo el mundo visitan la basílica donde reposan sus restos.
El conocido Rincón de las Solteronas, en Morelia, no está en ninguna capilla o sitio sagrado, sino en el restaurante-galería San Miguelito.
Entre los cientos de imágenes de San Antonio de cabeza, se cuentan una estatua tamaño real, óleos del siglo 16 y hasta un títere traído desde Alemania por una cliente asidua.
Las solteras colocan 13 monedas a los pies de la imagen (de preferencia regaladas por 13 mujeres enamoradas o casadas), dan 13 vueltas y elevan una plegaria.
El rincón resulta esperanzador para muchas: está retacado de fotos de bodas "concedidas" y hay un libro de visitas en el que las afortunadas dan gracias por el milagro. A las que todavía no se les cumple escriben las características de lo que desean.
"Un novio bueno, guapo, millonario, trabajador y fiel", se lee entre las hojas de los 12 cuadernos repletos de escritos que rebasan las 20,000 "solicitudes".
Mientras las mexicanas le dan vueltas al santo, las solteras de Madrid acuden a la ermita de San Antonio de la Florida. El rito consiste en poner 13 alfileres en la pila bautismal; después hay que poner la palma de la mano encima, y el número de alfileres que se queden prendidos a la piel corresponde, dicen, al número de pretendientes que la mujer tendrá ese año, de los cuales, el mejor se convertirá en su esposo.
No vale poner más de 13, porque la tradición dice que éstos representan las 13 arras que el esposo entrega a la novia el día de la boda.
En tanto, en la basílica antoniana de Padua, la tradición consiste sólo en tocar la tumba del santo y hacer una oración en silencio. No es un gesto reservado para las casaderas, pero no falta aquella que aprovecha el viaje para pedir la llegada de su media naranja.
Aunque cuentan que en realidad no se necesita peregrinar a ningún lugar para pedirle a San Antonio un marido, sólo falta conseguir una estatuilla, ponerla de cabeza y pedir el milagro; eso sí, con mucha fe.
Un ruego por amor... y con humor
Si no cumple el milagro, al menos divierte la plegaria que se lee en el Rincón de las Solteronas de San Miguelito en Morelia:
¡Oh! Glorioso San Antonio, santo de mujeres, no te estés haciendo pato y consígueme un marido aunque te tardes un rato. Mira que ya no resisto este loco afán de amar, atiende, San Antonio, mis ruegos, que no me quiero quedar.
No te pido un guapo mozo, ni lo quiero con dinero. Sea un feo o andrajoso o hasta un simple ranchero... no me importa que esté picado, que sea cojo o que esté ciego, pues si tú así me lo das, yo lo acepto desde luego. Escúchame, Toño mío, óyeme, santo glorioso, consígueme algún baboso que se atreva a ser mi esposo.
Mira que si no lo haces y conmigo eres ingrato, por Dios que te ha de pesar, pues de cabeza te has de quedar.
Pero no... verdad que hoy, si escuchas mis rezos, bueno señor San Antonio, santo de mi devoción, en ti tan solo confío, y échame tu bendición.
Para adorarlo en México
En diversos estados se han erigido parroquias en honor al santo:
– San Miguel de Allende. El fin de semana posterior a la fiesta del santo se realiza el tradicional desfile llamado "los locos de San Antonio". Devotos portan disfraces extravagantes: los hombres se visten de mujeres y viceversa.
– Cuernavaca. La fiesta se lleva a cabo en el barrio de San Antón, con pirotecnia, danzas aztecas y concheros.
– Durango. Aunque está la imagen de San Antonio en un nicho de este templo de cantera, la gente venera más a la del Cristo Crucificado conocida como "El Señor de Mapimí".