MÉXICO, DF México sigue teniendo una democracia incompleta para sus mujeres porque en 18 estados se criminaliza a la mujer por intentar decidir sobre su cuerpo, y el feminicidio en Ciudad Juárez sigue sin ser resuelto, consideró Denise Dresser.
"México sigue siendo una democracia que produce demasiadas mujeres que viven con la palma abierta, con la mano extendida esperando la próxima dádiva del próximo político.
"Sigue siendo un país de mujeres pobres, de mujeres analfabetas, de mujeres subempleadas, de mujeres sin representación política real, de mujeres golpeadas, de mujeres sin la capacidad de decidir sobre sus propios cuerpos fuera del Distrito Federal", dijo en la conferencia magistral en el Instituto Politécnico Nacional para conmemorar el Día Internacional de la Mujer.
Ese acoso que se vive en estas entidades son una regresión producto del oportunismo político del PRI y de los pactos de su presidenta nacional, Beatriz Paredes, con la jerarquía eclesiástica, aseguró Dresser.
Sin embargo, la politóloga mencionó que en esta corrupción no sólo participan líderes políticos con el clero, sino también el Congreso federal ante el silencio cómplice y la mudez ominosa por parte de algunos medios de comunicación.
"(También) en la posición paternalista de gobernadores que quieren confinar a las mujeres a los hospitales psiquiátricos para protegerlas de sí mismas.
"Detrás de cada ley restrictiva, de cada condena impuesta hay un esfuerzo concertado por regresar a las mujeres a un lugar aceptable: la cocina, la cama, o el cabus, o el asiento de atrás.
"Por eso un número creciente de estados prohíben ya el aborto aún en casos de incesto o violación o riesgos de salud para la madre, porque las mujeres en México han empezado a ocupar esos espacios prohibidos, a reclamar sus derecho ignorados", precisó la politóloga.
Denise Dresser aseguró que Ciudad Juárez sigue siendo emblemático para representar la situación que viven las mujeres en México.
Con ministerios públicos que hacen mal su trabajo desde que encuentran un cadáver, con policías corruptos y autoridades que no condenan pero sí condenables.
"Arturo Chávez Chávez, flamante procurador general de la República salta de la provincia al centro dejando tras de sí un problema no resuelto, su simple nombramiento revela mucho de los que las autoridades piensan respecto a sus mujeres", aseveró.