LONDRES Dos atentados cometidos en la ciudad de Karachi, en el sur de Pakistán, cobraron la vida de al menos 22 personas y dejaron heridas a otras 70, informaron fuentes médicas y de la policía.
El primer ataque fue perpetrado con una motocicleta cargada con explosivos, la cual se impactó contra un autobús que transportaba peregrinos chiitas cerca de un puente de Karachi, provocando la muerte de 12 personas y lesionando a cerca de 50.
Entre las víctimas se cuentan niños y mujeres, indicó el doctor Seemin Jamali, jefe del Departamento de Emergencias del Hospital de Jinnah en esa ciudad, a donde fueron traslados los heridos, de acuerdo con reportes del diario paquistaní
The Dawn.Sin embargo, una hora después de ese ataque tuvo lugar un segundo atentado, ahora en ese nosocomio, informó la policía local al dar cuenta de unos 10 muertos y otros 20 lesionados en ese hecho.
Según los reportes policiales, la segunda explosión fue provocada también por una motocicleta en el estacionamiento del área de emergencias del hospital y provocó daños en el inmueble, así como a tres ambulancias.
La policía paquistaní informó que tras una revisión del interior y exterior del edificio fue hallada otra bomba de 25 kilogramos dentro de una televisión, misma que quedó desactivada por un equipo de expertos, refirió
The Dawn.Los ataques de este viernes se produjeron en una ciudad que en gran parte se ha mantenido aislada de los atentados que se concentran en el noroeste de Pakistán, pero que tiene una historia de tensiones sectarias que representan un reto para la seguridad del país.
Los musulmanes chiitas celebran el final del festival religioso de Arbaeen, siendo este viernes el último y más importante de los 40 días de luto por la muerte del nieto del profeta Mahoma.
La tensión sectaria entre la minoría chiita y la mayoría sunita aumentó después de un ataque contra los primeros que mató a 43 personas y causó motines en diciembre pasado.