Publicado el miércoles 21 de octubre del 2009

Piden a EU escalar 'castigo' a golpistas en Honduras

AGENCIA REFORMA

WASHINGTON — Ante el estancamiento en el diálogo para buscar una salida negociada a la crisis política hondureña, Estados Unidos debe endurecer las sanciones contra el gobierno golpista de Roberto Micheletti, advirtieron diversos analistas.

"Creo que Estados Unidos está perdiendo oportunidades de aplicar más sanciones al régimen de facto. Este es el momento", afirmó Vicki Gass, especialista en Honduras de la organización Oficina en Washington para América Latina (WOLA, por sus siglas en inglés).

Sin que la mesa de negociaciones haya terminado en Tegucigalpa, hoy en Washington el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) podría emitir un exhorto al gobierno de facto para llegar a una solución con el presidente derrocado, Manuel Zelaya.

De acuerdo con un comunicado de este organismo, su secretario general, José Miguel Insulza, presentará durante la sesión un informe sobre la situación en Honduras, y luego, se debatirá si a Micheletti y su Administración le hace falta voluntad política para restituir a Zelaya, depuesto el pasado 28 de junio.

Sin embargo, más allá del exhorto que pudiera emitir la OEA; los analistas consideraron que se necesitarán acciones más firmes para hacer ceder al régimen golpista.

"La primera opción es más sanciones y eso implicaría más visas recortadas (al Gobierno de facto), el congelamiento de sus cuentas de banco, el congelamiento de las reservas nacionales que están en el Tesoro de Estados Unidos", sostuvo Gass.

"Creo que se podrían organizar más sanciones económicas contra Honduras", opinó por su parte Mark Weisbrot, codirector del Center for Economic and Policy Research, un centro de estudios liberal en Washington, quien piensa que la postura de su país ha sido débil.

Para ambos analistas, la Administración del mandatario Barack Obama enfrentará en los próximos días un momento clave ante la presión de reconocer o desconocer en definitiva los comicios presidenciales que el país centroamericano realizará a finales de noviembre.

"Si las pláticas de esta semana fracasan, entonces la posición debe ser no reconocer la elección", dijo Gass, antes de explicar que el proceso probablemente será desconocido por tres de los cinco partidos políticos de Honduras, enfrentará el boicot de sectores de la población y contará con un bajo nivel de participación.

Sin embargo, la Casa Blanca camina por una línea muy delgada, ante la creciente presión doméstica tanto de republicanos como de algunos sectores demócratas que señalan que la votación podría ser la solución a la crisis política.

De hecho hoy, al tiempo que la OEA realice su sesión, congresistas opositores recibirán en Washington a los miembros del Tribunal Electoral de Honduras en un esfuerzo por presionar al gobierno de Obama para que reconozca su labor.