Publicado el viernes 05 de junio del 2009

Una charla con el embajador Leonardo Ffrench Iduarte

LA ESTRELLA DIGITAL

“Lo importante no es vivir en México, sino vivir por México y para México. Lo reprobable es vivir de México”. Andrés Iduarte

Las consideraciones y los conceptos de Leonardo Ffrench Iduarte sobre México, sus relaciones bilaterales con la Unión Americana, la realidad de los migrantes de este lado del Río Bravo, entre otros aspectos por los que en entrevista le consulté, sin duda enriquecen la manera de pensar y de ver las cosas entre los mexicanos en los Estados Unidos.

Ffrench Iduarte ha sido miembro del personal de carrera del Servicio Exterior Mexicano (SEM) desde el primero de octubre de 1964. Es ingeniero civil por la UNAM graduado en 1962, con estudios de posgrado en la Universidad de París, Francia. Como trabajador al servicio del Estado mexicano pasó a jubilación “tras 37 años de actividad ininterrumpida” el primero de enero de 2002.

En el SEM fue ascendido al rango de embajador de México el 21 de marzo de 1993. Durante su carrera estuvo adscrito a las embajadas de México ante Alemania; Bélgica, Luxemburgo y las Comunidades Europeas, y ante Estados Unidos de América. Fue cónsul general de México en Denver, Colorado y en Chicago, Illinois.

En México ha cumplido en altos cargos en varias dependencias de la Administración Pública Federal como la SRE, la SEP, la Secretaría de Gobernación, la Presidencia de la República, UNAM CONACYT y, antes del retiro, en la SRE se desempeñó como director de Comunicación Social y como director del Programa para las Comunidades Mexicanas en el Exterior.

Pero además de su carrera diplomática y en el sector público, Ffrench Iduarte fue comentarista político y cultural en varias secciones de aquél original programa de la televisión estatal llamado Sábados del 13 y ha publicado artículos y pronunciado conferencias sobre diversos temas dentro y fuera de México.

En la actualidad don Leonardo vive en Cuernavaca, Morelos, desde donde a partir de su jubilación, nuestro embajador ha laborado como asesor de empresas privadas y de instituciones públicas fundamentalmente en el tema de migración; asimismo es conductor del programa de radio titulado Sin Fronteras, del Grupo ACIR Morelos, (el primero en todo México dedicado por entero a servir y a comunicar a la población emigrante mexicana con sus familiares); también es comentarista semanal en otro programa de radio, titulado Red Migrante, de la Dirección de Radio y Televisión del Congreso de Morelos. A partir de enero del 2008 es, además, coordinador de corresponsales en los Estados Unidos del Seminario de Cultura Mexicana (SCM).

Contactado en días pasados por el que esto escribe, en busca de un acercamiento informal que me permitiese exponer su visión y pensamientos aquí, de una manera somera y familiar, de entrada le pregunté sobre cómo ha sido su carrera diplomática.

Y don Leonardo, amable, contestó como uno lo esperaba, de una manera llana y sin ceremonias.

Indicó: “La carrera profesional como miembro del Servicio Exterior Mexicano (SEM) está llena, como casi todas las actividades humanas, de claroscuros. Una de las principales satisfacciones es poder promover la imagen y el buen nombre de México en el mundo, servir a su país desde el extranjero donde, en general, es más difícil.

“Como contrapartida está el hecho de vivir lejos de la tierra que lo vio a uno nacer, donde permanece la mayor parte delos seres queridos a quienes uno conoció y con quienes convivió desde niño. Pero debe uno vivir con la máxima que enarbolara el gran escritortabasqueñoAndrés Iduarte, profesor en la Universidad de Columbia en Nueva York durante 45 años: Lo importante no es vivir en México, sino vivir por México y para México. Lo reprobable es vivir de México”.

Sobre algunas de sus mejores (y peores) experiencias, el embajador Ffrench Iduarte cuenta que dentro de las principales satisfacciones de su carrera“sobresale el haber contribuido, así fuera con un grano de arena, a rescatar de la pena capital (durante su gestión como cónsul general en Chicago)a dos compatriotas que habían recibido esa sentencia. Omito sus nombres por preservar su integridad y buen nombre.

También señala el haber promovido, durante su gestión en Denver “la aprobación por los legisladores federales de Colorado, porsiete votos contra uno, y de los legisladores federalesde toda la circunscripción del Consulado, por 22 votos contra ocho, del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Este TLCAN ha hecho que, a partir de su entrada en vigor, el 1 de enero de 1994,el comercio exterior de México con EUA y con Canadáhaya crecido exponencialmente. Es verdad que el TLCAN no ha contribuido al desarrollo más equitativo de nuestro país, pero ello no es culpa del TLCAN que era tan sólo un tratado de libre comercio (como su nombre lo indica) y no un tratado de desarrollo. Gracias al TLCAN prácticamente ha desaparecido ‘el deporte nacional’ que se llamaba ‘contrabando o fayuca’... Además, el que no haya una distribución más equitativa de la riquezaen México ha sido culpa de los gobiernos que hemos padecido ‘desde la época prehispánica’ y de lo conformistas que parecemos ser los mexicanos en general”.

Y “esa desigualdad económica rampante” —puntualizó don Leonardo— “la hemos sufrido los mexicanos desde la era prehispánica a excepción aparente bajo los gobiernos de Benito Juárez (1858-1872) y de Lázaro Cárdenas (1934-1940), y digo ‘aparente’ porque no me consta”.

¿Qué opina de las actuales relaciones bilaterales México-USA?, le pregunté.

“Las relaciones bilaterales entre México y EUA han sido, tradicionalmente, vastas, dinámicas, complejas y difíciles, llenas de altibajos a lo largo de la historia.

“Hoy parecen estar en vías de mejorar gracias al discurso del Presidente de EUA Barack Obama. Veremos si sus promesas y compromisos se traducen en hechos.

“Como parte débil de la ecuación, con frecuencia nuestras relaciones dependen más de lo que se decida en Washington DC que de lo que se desee en México DF”... señaló mi interlocutor.

“Idealmente, tal como lo han enunciado en sus planes de desarrollo los recientes gobiernos de nuestro país, México debería hacer todo lo posible por diversificar sus relaciones con todas las regiones del mundo. El problema, en la práctica, es que la inmensa mayoría de los empresarios mexicanos son muy comodines y hacen muy poco esfuerzo por exportar sus productos más allá de América del Norte y nuestros emigrantes se conforman con emigrar hacia EUA, país con el que compartimos una frontera común de más de tres mil kilómetros, por lo que concentramos el 80% de nuestras relaciones económicas y al que emigra el 98% de nuestros compatriotas. Si diversificáramos realmente nuestras relaciones políticas, económicas y culturales dependeríamos mucho menos de lo que se decide en Washington DC, pero la realidad (o el ser) parece siempre imponerse a lo ideal (o el deber ser)”, añadió.

Uno piensa que se ha vuelto cotidiana esa parte de la ecuación. Las relaciones bilaterales son asimétricas. La siguiente consulta en el diálogo sostenido a través de correos electrónicos fue que bajo sus expectativas ¿cuál es el mejor escenario para convivir entre ambos países?, a lo que don Leonardo respondió: “El mejor escenario para las relaciones entreMéxico y EUAtendrá lugar cuandohaya coincidencia en los enfoques y propósitos políticos de los gobiernos de ambos países, y reflejen el sentir de la mayoría de los habitantes de los dos países”.

Subrayó: “Que el gobierno del Presidente Obama logre que el Congreso de EUA apruebe una Reforma Inmigratoria que permita la regularización de la inmensa mayoría de los 6ó 7 millones de compatriotas mexicanos indocumentados que residen y trabajan en EUA y contribuyen al desarrollo económico, político y cultural tanto de EUA como de nuestro país, padeciendo una injusta separación y desintegración familiar”.

Le pedí que se ubicara en la titularidad de la Secretaría de Relaciones Exteriores. Si usted fuera secretario de Relaciones Exteriores, le dije, ¿cuál de sus sueños o esperanzas procuraría hacer realidad?

“Si tuviera oportunidad de influir en las decisiones y actitud de los gobiernos de México y de EUA —apuntó—, al de México le pediría que deje de considerar a nuestros emigrantes como "Cajeros Automáticos" y al de EUA que deje de verlos como "Máquinas de Trabajo" productivas, baratas y desechables. Que ambos gobiernos entiendan de una vez por todas que los emigrantes de cualquier origen son seres humanos que aspiran a una vida mejor, y a ser considerados ciudadanos de plenos derechos y deberes donde quiera que se establezcan”.

En el marco de esa realidad del fenómeno migratorio se le pidió abordara, según su juicio, las expectativas de los inmigrantes mexicanos en los Estados Unidos ante el Instituto de los Mexicanos en el Exterior.

A lo que don Leonardo, puntual, contestó: “Del Instituto de los Mexicanos en el Exterior (IME) de la SRE no deberíamos esperar más que aquello quelos emigrantes mexicanos necesiten y sepan exigir. El día en que los mexicanos desde EUA enviemos cuando menos un millón de votos durante las elecciones presidenciales de nuestro país, ese día el sistema mexicano (y por sistema entiendo gobierno, sector privado y sector social) los tomará seriamente en cuenta y tratará de satisfacer muchas de sus demandas”.

Y en un contexto más amplio, nuestro embajador entrevistado, hizo la siguiente consideración: “Finalmente, me atrevo a pronosticar que, debido a la formación de "bloques de desarrollo" en el mundo, como el bloque asiático y la Unión Europea, antes de muchos años se constituirá la Unión Norteamericana, en la que Canadá aportará fundamentalmente las materias primas o los recursos materiales, EUA el capital y la tecnología o los recursos financieros y tecnológicos, y México la mano de obra o los recursos humanos. No en balde "ya se habla" de la creación de una moneda común llamada amero y de una zona de seguridad norteamericana. Y es posible también que,después deque esta Unión Americana se forme, la misma se extienda a todo nuestro continente y se cree una Unión Panamericana, porque todos necesitamos de todos”.