FRISCO — Aunque la lógica haría pensar que los baluartes son los que deben permanecer en su equipo, en el caso de Pablo Ricchetti el ser el Mejor Defensa y Humanitario del Año no le habrían servido de mucho para sus aspiraciones de permanencia en el FC Dallas condicionada en un aumento salarial. El firmó un contrato por cuatro años, con opción después de dos.
A comienzo de semana los jugadores sostuvieron reuniones tanto con el entrenador como con la gerencia del club decidiendo su futuro. Aunque la última palabra no está dicha, el caso del argentino Pablo Ricchetti huele a salida.
“Después de la reunión me siento más afuera que adentro”, indicó Ricchetti.
Las razones son obvias, el club y el jugador no han llegado a un acuerdo de aumento salarial, su entrenador lo apoya en lo deportivo, pero en la parte económica Schellas Hyndman simplemente dice “es muy extraño todo eso, para mí un contrato es un contrato, y seguro que si a uno se le acepta un aumento salarial los demás se pondrían en fila pidiendo lo mismo. Todos los jugadores tienen contratos, yo siempre pienso por qué firmaron el contrato, si lo hiciste dos años atrás, se supone que estuviste feliz haciéndolo, después de uno o dos años, y no es solamente Pablo, también hay otros, ¿ahora que jugaste bien quieres un nuevo contrato?”.
“Esto es un ajuste para mi mismo que estoy tratando de entender el mundo de futbolistas profesionales, pero también entiendo a los jugadores en su determinación de cuidarse, de proteger a su familia porque en este deporte una lesión puede terminar todo, por eso digo que estoy feliz que Michael (Hitchcock) está involucrado en esto, no yo”.
Igualmente el entrenador señala “para mí Pablo es el mejor jugador del equipo, pero no hemos clasificado a playoffs, tampoco formó parte del equipo de estrellas, dejarlo ir sería ayudar a otros equipos, él es una pieza clave para nosotros, pero al final también es decisión del propio jugador”.
Por su parte Ricchetti, reafirmando su posición de que su salario “después de dos años de permanencia y dedicación está por debajo de lo que valgo”, adelantó que su agente se ha contactado con la liga y que le ha respondido estar al tanto de su situación y ha pedido una semana para dar solución a su pedido.
“En verdad no me hago muchas ilusiones, pero después de la semana mi agente pedirá permiso para negociar con los Galaxy”. La primera opción es el FC Dallas, la segunda opción son Los Ángeles Galaxy que para Ricchetti “es un club que quiere recuperar su nivel, ha ganado campeonatos, y creo que si el entrenador se ha puesto en contacto no habrá problemas con la gerencia para firmar un contrato acorde”.
El argentino también dijo que hay interés de algunos equipos mexicanos, por lo que no descarta la posibilidad de jugar a México.
Terminadas las reuniones con el equipo, Hyndman dijo haber repasado lo sucedido durante la temporada e identificado algunos detalles, como en 11 partidos donde el equipo estuvo ganando y el rival empató en ocho y vencieron en tres.
“No tuvimos suficientes triunfos en casa, estuvimos debajo de .500, también reconocimos que nos metieron 41 goles de los cuales 33 vinieron de los flancos, estas son estadísticas, y cuando hablamos de números ya dejan de ser una opinión, son un hecho”.
Una de las metas para el próximo año es desarrollar un química en el equipo donde el compañero juegue para el otro y se sacrifique por el otro, ser fuertes mentalmente y desarrollar una personalidad ganadora, explicó Hyndman.
Respecto de los invitados que estuvieron en el último partido entre ellos, dijo el único que interesa al FC Dallas es Daniel Torres porque hace un buen trabajo como defensa central.
Con un tono esperanzador dijo “esperamos seguir contando con Pablo (Ricchetti) y André Rocha, porque estos son jugadores que el equipo necesita, igual con Marcelo (Saragosa), pero si queremos seguir con nuestro planteamiento de 4-4-2, solamente necesitamos dos centrales, esa será una tarea de nosotros”. Igualmente se refirió a los jóvenes quienes “necesitan la ayuda de los experimentados, auqnue por otro lado también van a cometer errores lo que no es bueno para el equipo”.
Mientras tanto Hyndman le va a Columbus como campeón de la MLS Cup, solamente erró en uno de los finalistas, en lugar de New York Red Bulls había indicado que sería Real Salt Lake.