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Buscan derogar nueva regla para licencias de conducir en el estado

Texas se convirtió en el primer estado del país en segregar a los extranjeros en sus licencias de conducir, al emitir un documento diferente para los inmigrantes.

La medida, que ya entró en vigor, sorprendió a políticos y grupos defensores de los inmigrantes, quienes realizan acciones para que sea derogada, pues la licencia sólo podrá ser obtenida o renovada demostrando la estancia legal en el país.

El representante estatal del distrito 104 de esta ciudad, Roberto Alonzo, dijo estar molesto porque “el DPS se ha asumido ahora como funcionarios de inmigración y expertos en seguridad nacional, al aplicar leyes federales de inmigración sin tener el conocimiento y entrenamiento para ello”.

Agregó: “No sólo veo esto como una medida de perfil racial, que es ilegal en esta entidad y en la nación, sino también veo que provocará muchos más problemas para inmigrantes que residen en el país en forma legal”.

Desde el pasado 1 de octubre, las licencias de conducir para inmigrantes emitidas por el Departamento de Seguridad Pública (DPS) de Texas, son diferentes de las regulares, con el fin de que los agentes de policía puedan reconocerlas de inmediato.

Las licencias de los extranjeros contienen de ahora en adelante la leyenda “visitante temporal” y muestran la fecha en que expira la admisión legal del inmigrante para permanecer en Estados Unidos.

Bajo las nuevas reglas, no se otorgarán licencias de manejo a aquellas personas cuyo término de permanencia legal en Estados Unidos expire en menos de seis meses.

El DPS estima que de los 16 millones de personas con licencias de conducir en Texas, al menos dos millones pertenecen a inmigrantes y probablemente muchos de ellos son indocumentados.

La nueva medida fue calificada de “abrupta”, “irritante” y “dudosa” por el Fondo para la Asistencia Legal y la Educación del Mexicoamericano (MALDEF, del inglés).

“Ellos (el DPS) podrían incluso no tener autoridad para este cambio”, aseguró Luis Figueroa, representante de MALDEF. “Estamos revisando, pero tenemos serias preocupaciones”, dijo.

Funcionarios del DPS sostuvieron que la nueva medida no es antiinmigrante, sino que sólo pretende colocar salvaguardas en el proceso de obtención de licencias de conducir para reducir el fraude de identidad y el robo.

El gobernador de Texas, Rick Perry, anunció la nueva política el pasado 8 de octubre, desde entonces, varios legisladores estatales han mostrado su preocupación y se han sumado a los grupos defensores de los inmigrantes para buscar que se deseche.

Bajo la nueva regla, los que no sean ciudadanos o residentes legales permanentes deberán mostrar documentación gubernamental válida que demuestre que su estancia en el país es legal antes de poder obtener una licencia de conducir o una tarjeta de identificación personal.

Los documentos deben ser emitidos por el Departamento de Justicia, el Departamento de Estado, el Departamento de Seguridad Interna, el Servicio de Inmigración y Naturalización o el Servicio de Inmigración y Ciudadanía.