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Sí, el candidato republicano Mitt Romney para la Presidencia de EU es mexicano por el lado de su padre, George.
El viejo Romney nació en la Colonia Dublan, Galeana, Chihuahua el 8 de julio de 1907. La historia de los mormones de Utah y México está ligada como uña y carne.
En los años de la década de 1880 en Utah, el territorio buscaba ser aceptado como estado y afiliarse con los demás Estados Unidos. Pero... y fue un gran PERO, los mormones que residían allí practicaban la poligamia, es decir, que tenían varias esposas a un mismo tiempo. Esposas no esposos. El gobierno federal ya tenía leyes en contra de los polígamos y no deseaba otorgar el estatus de estado a esos mormones.
Todavía viven muchos mormones en Utah, son la mayoría, y de hecho su sede internacional de la religión está en Salt Lake City, Utah.
Entonces se dividieron los mormones ortodoxos y los que cesaron la práctica de polígamos. Los ortodoxos buscaron santuario. Lo encontraron y se fueron a Chihuahua, México y fundaron su colonia.
Los mexicanos de Chihuahua tampoco los querían, pero el gobierno federal mexicano los protegió. Para 1910 los mormones en México llegaron a ser más de 4,000 personas.
En 1910 estalló la Revolución Mexicana y para el 1912 los ataques contra los mormones por bandos guerrilleros, especialmente de los villistas, los forzaron a mandar sus muchas esposas con muchísimos hijos a Utah. Entre esos niños iba George, el padre de Mitt Romney.
Después de un corto tiempo los mormones varones también se fueron a Utah, a reunirse con sus hijos y esposas, pero las leyes todavía estaban vigentes contra la poligamia.
Los Romney se fueron de Utah a Michigan y allí rehicieron su vida.
El padre, George W. Romney, fue gobernador de Michigan y candidato a la Presidencia bajo la bandera republicana en 1968, luego sirvió como secretario de Vivienda y Desarollo Urbano bajo el presidente Nixon.
El hijo, Mitt, se fue a Utah y luego a Massachusetts donde emprendió su carrera política y, como su padre mexicano, llegó a ser gobernador de Massachusetts. Pero qué cosas tiene la vida y qué corta memoria tienen estos políticos como Romney.
Hoy en día él propone que no se permita a ciudades como Houston, San Diego, Nueva York, Dallas, San Francisco, y otras ser santuarios a inmigrantes. Dice: “Cuando permitamos los santuarios, éstos serán como imán para millones de indocumentados que cruzarán la frontera y tomarán ventaja de estas protecciones”.
¡Sinvergüenza! Si no fuera por el mencionado santuario en México para los mormones en los años que van de 1880 a 1910, su padre George tal vez no hubiera nacido y por lo tanto no estaríamos oyendo a un Mitt Romney decir tales cosas con boca de un mal agradecido e hipócrita.