LIMA — Los países latinoamericanos asisten divididos y aglutinados en dos grandes bloques ideológicos a la V Cumbre América Latina-Unión Europea que se realiza esta semana en la capital peruana y la cual congregará a unos 60 gobernantes.
“Es claro que la región está dividida y que hay dos grandes vertientes ideológicas, que son la que encabeza el presidente venezolano Hugo Chávez y la de la izquierda socialdemócrata con presidentes más moderados”, dijo el analista Gilberto Aranda.
El académico de la Universidad de Chile indicó a Notimex que las diferencias entre los países de la región dificultan su interacción con bloques como la Unión Europea (UE), lo que se traduce en un deterioro de su capacidad de gestión y negociación.
Fuentes diplomáticas consultadas por Notimex dijeron que las divisiones ideológicas en Latinoamérica dificultaron que la región preparara una postura común ante la UE que le sirviera para aprovechar de mejor manera la V Cumbre entre ambas partes.
El director ejecutivo del Centro Latinoamericano para las Relaciones con Europa (Celare), Héctor Casanueva, señaló en entrevista que la región llegará “dispersa y sin una voz común” a la cita, cuya fase presidencial se realizará el viernes y sábado en esta capital.
Calificó como “grave” que se hayan perdido dos años desde la IV Cumbre, en Viena, tiempo en el cual “se podría haber articulado en América Latina una agenda común y hablar efectivamente con una sola voz y llegar con una propuesta” a la cumbre de Lima.
Planteó que la relación entre América Latina y el Caribe con la Unión Europea, por la importancia que tiene, “continuará, pero no habremos dado el salto cualitativo que se requiere” debido a la ausencia de un planteamiento.
Aranda, por su parte, indicó que los gobiernos latinoamericanos se dividen entre la izquierda revolucionaria de Chávez y los presidentes Evo Morales (Bolivia) y Daniel Ortega (Nicaragua) con “guiños” de Rafael Correa (Ecuador) y Cristina Fernández (Argentina).
“El otro grupo lo conforman los presidentes socialdemócratas Alan García (Perú), Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil), Michelle Bachelet (Chile) y Tabaré Vázquez (Uruguay), aunque hay algunos que interactúan en esos dos bloques”, agregó.
Para Aranda, un tercer grupo lo conforman presidentes como el colombiano Álvaro Uribe Vélez y el mexicano Felipe Calderón, “que si bien tienen una estrecha relación con Estados Unidos tienen una política muy pragmática hacia Latinoamérica”.
Casanueva estimó que estas diferentes ópticas impidieron a Latinoamérica llegar a esta V Cumbre con la Unión Europea con una agenda común y planteamientos concretos de ayuda al desarrollo, al combate a la pobreza y protección al medio ambiente.
“Finalmente vamos a terminar haciendo (en la Cumbre de Lima) lo mismo que hicimos en Viena, que es adhiriendo a una agenda muy ordenada establecida por Europa, porque ellos han hecho su tarea”, consideró Casanueva.
El politólogo chileno dijo que le preocupa que no se haya avanzado hacia un Acuerdo de Asociación Estratégica con la UE, “que es mucho más que comercio y cooperación, un acuerdo para construir un nuevo orden internacional, lo que no está presente”.
El director ejecutivo del Celare sostuvo que en las reuniones previas de la cita se avanzó de manera muy modesta en temas como el combate a la pobreza, medio ambiente y cambio climático, que son los preponderantes del cónclave birregional.
México y Chile son los únicos países latinoamericanos que cuentan con un Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea, mientras que bloques subregionales como el Mercosur y la Comunidad Andina negocian acuerdos con el viejo continente, aunque en forma muy lenta.
La V Cumbre América Latina-Unión Europea congregará el viernes y sábados próximos en esta capital a gobernantes de ambos bloques para analizar los principales temas de la agenda común y suscribir convenios en material social y ambiental.