LA PAZ — El presidente de Bolivia, Evo Morales, expresó su temor de un eventual “golpe electoral” propiciado por prefectos opositores que controlan algunas regiones del país y que buscan frenar el referendo revocatorio del 10 de agosto próximo.
En una reunión, Morales instó a sus adversarios políticos a respetar los principios democráticos y no frenar la consulta popular que permitirá ratificar o rechazar a quienes dirigen los destinos el país, desde el gobierno central hasta las regiones.
El 10 de agosto próximo, Morales, el vicepresidente Alvaro García Linera y ocho de los nueve prefectos del país se someterán a un referendo revocatorio para determinar si siguen o no en sus cargos.
En un encuentro con productores de hoja de coca en la región de Cochabamba, el jefe de Estado alertó que la oposición, en aras de frenar la revocatoria, daría un “golpe electoral” que consistiría en desconocer los resultados de la consulta para frenar el proceso.
El gobernante dijo que en ese escenario, el pueblo boliviano daría una respuesta contundente de rechazo, al tiempo que instó a las cortes departamentales electorales y vocales a respetar las leyes.
“Cuidado que el pueblo se levante contra estas entidades electorales porque no están respetando la democracia, las leyes ni la voluntad soberana del pueblo”, advirtió Morales.
Sostuvo que “pareciera que algunas cortes quieren ahora sustituir la dictadura militar de las décadas de los años 60 y 70. El no garantizar una ley nacional aprobada por el Congreso, promulgada por el Ejecutivo, es un golpe a la democracia, es el golpe al pueblo”.
El mandatario boliviano comparó la actitud de las cortes departamentales y de los prefectos que se oponen al referendo con un “golpe militar” de las épocas pasadas.