NUEVA YORK — Wal-Mart, la cadena de establecimientos minoristas más grande en el mundo, moviliza a sus medios para advertirles que si los demócratas ganan los comicios presidenciales, facilitarían su derecho a sindicalizarse.
En las últimas semanas, miles de empleados han sido llamados a reuniones en las que la compañía recalca los inconvenientes para los trabajadores si las tiendas tuvieran sindicatos, publicó este viernes The Wall Street Journal.
Una docena de trabajadores, a nivel de gerentes de tiendas y jefes de departamento de Wal-Mart, que asistieron a dichas reuniones, así lo señalaron al diario.
En las citas, los directivos de Wal-Mart explican “los males” que supondría a la compañía el triunfo del aspirante demócrata a la Presidencia, Barack Obama, en los comicios de noviembre próximo, aunque no citan en ningún momento su nombre.
Según la empresa, se “limitan” a decir que de llegar los demócratas a la Casa Blanca, impulsarían una ley que favorece la agrupación sindical.
La empresa señala que los empleados de tiendas con sindicatos tendrán que pagar importantes cuotas para ser representados sin obtener nada a cambio. Igualmente, tener sindicatos implica, según Wal-Mart, mayores costos, con lo que va en detrimento de todos.
Desde la compañía matizan que con esta alerta no se está diciendo a sus empleados por cual candidato votar, sino que sólo les están “educando” sobre las distintas opciones y cómo les podría afectar a ellos que gane uno u otro aspirante.
Según uno de los cuadros medios que asistió a una de estas reuniones, el que la conducía les dijo: “no te estoy diciendo a quien tienes que votar, pero si los demócratas ganan, aprobarán esta ley (a favor de los sindicatos)”.
“No soy estúpido. Me estaban diciendo a quien votar”, dijo el trabajador al matutino.
La ley en cuestión es conocida como Employee Free Choice Act (EFCA), que según las compañías permitiría a los sindicatos añadir rápidamente millones de nuevos afiliados.
Desde Wal-Mart reconocen que están en contra de esta ley, a la que se oponen desde hace tiempo. “Creemos que educar a nuestros empleados sobre la ley es lo que debemos hacer”, dijo el vocero David Tovar al diario.
Wal-Mart se opone a la organización gremial de sus casi 2.1 millones de empleados en 980 tiendas en Estados Unidos.
Según el diario, “las acciones de Wal-Mart, el mayor empleador privado en Estados Unidos, refleja la preocupación creciente entre las grandes empresas porque un movimiento sindical revitalizado pueda revertir años de disminución en la afiliación gremial”.