MADRID, España - Los gobiernos de México y España firmaron ayer un acuerdo migratorio por el que trabajadores mexicanos calificados podrán laborar en el país ibérico a partir del primero de enero del 2008, con todas las garantías legales.
"Se trata de un programa piloto que iniciará en 2008 y que busca la posibilidad de que trabajadores mexicanos puedan venir a España, sobre bases ciertas, seguras, ordenadas", señaló en conferencia de prensa el Secretario de Trabajo, Javier Lozano Alarcón, acompañado por su homólogo español, Jesús Caldera, y el Embajador de México en España, Jorge Zermeño.
Por el momento se desconoce cuál será el flujo migratorio que se origine a partir del acuerdo, cuya naturaleza jurídica es el de una carta de intenciones, según precisó Lozano Alarcón en la sede del Ministerio del Trabajo español.
El acuerdo, que tendrá una vigencia de 12 meses, estará abierto a todas las áreas laborales, dependiendo de la demanda de los empresarios españoles. Sin embargo, se prevé que sean los profesionistas y técnicos mexicanos los más favorecidos por este programa que fue postergado en los últimos años.
"En base a los resultados que se puedan observar estaríamos negociando eventualmente un acuerdo definitivo sobre trabajadores mexicanos huéspedes en España.
"No hay un número límite de trabajadores. El programa beneficiará a todos los trabajadores que puedan caber en el mismo", anunció Lozano Alarcón luego de señalar que el acuerdo permitirá también a las empresas mexicanas reclamar mano de obra española en los sectores que se requieran, como servicios financieros o turísticos.
El funcionario mexicano indicó que su Secretaría, una vez recibidas las ofertas de empleo por parte de empresas españolas, procederá a darle toda la difusión al plan piloto para que estas oportunidades las conozcan los aspirantes mexicanos.
"Garantizaremos el traslado, transportación, formalización y los requerimientos que sean necesarios para que tengan acceso a la seguridad social que se requiere en una economía formal, ya que la antigüedad laboral será considerada a efectos de la pensión jubilatoria en los dos países. El Gobierno mexicano asumirá una parte de los gastos de traslado del trabajador mexicano y también corresponde al enviador garantizar su repatriación", indicó.
Por su parte, Jesús Caldera dijo que estos acuerdos marcan el camino para regular los flujos migratorios entre países.
"Cuando las empresas mexicanas o españolas precisen de trabajadores deberán aplicar los procedimientos que aquí establecemos para que todo el proceso se haga de forma legal, respetando los derechos de las personas", aseguró al tiempo de cifrar en 7 mil el número de mexicanos que actualmente laboran en España.
"Desde la administración queremos trabajar con las empresas para que los flujos de contratación en origen se desarrollen legalmente. Todo dependerá de las necesidades de las empresas", precisó el Ministro ibérico.
España mantiene acuerdos migratorios de este tipo con Colombia, Ecuador, Rumania y República Dominicana.
Piden a EU tomar nota
El Secretario de Trabajo, Javier Lozano Alarcón, pidió ayer a Estados Unidos que tome nota del acuerdo alcanzado entre México y España para regular el flujo migratorio.
"Cuando hay voluntad, inteligencia y entendimiento, lejos de edificar muros, lo que se construye son acuerdos. Espero que este acuerdo sea un magnífico ejemplo para otras naciones con las que debemos desarrollar no solamente una integración comercial a secas, sino también la posibilidad de que la migración ordenada, legal y segura se convierta en un elemento de vinculación", advirtió.
El funcionario agradeció a su homólogo español, Jesús Caldera, el gesto de voluntad política y sensibilidad humana que implica la firma de este acuerdo, y reconoció la importante labor del Embajador Zermeño para que las negociaciones culminaran con éxito.