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Un atentado contra Barack Obama está latente [Por Humberto Caspa]

Por Humberto Caspa

La especulación es uno de los centros de atracción de los tabloides. Los periódicos y los canales televisivos considerados “serios” no se han quedado atrás y, de vez en cuando, particularmente en sus apartados de entretenimiento, han estado incluyendo informaciones especulativas.

Lo cierto es que un posible atentado contra el candidato demócrata Barack Obama ha colmado la especulación de propios y extraños.

Tales preocupaciones no son exageradas. Si Barack Obama fuera elegido como presidente de Estado Unidos su llegada a la Casa Blanca sería un golpe duro al status quo de este país.

A algunos grupos e individuos ultraconservadores y reaccionarios, como los Ku Klux Klan, las cabezas rapadas y organizaciones separatistas raciales, no les interesa un cambio institucional.

Por el contrario, a esta gente le interesa que las condiciones sociales se mantengan como están o que vuelvan a sus formas iniciales. Es decir a sus formas discriminatorias. Obama representa un cambio radical a las relaciones sociales de este país.

Si nos remontamos al pasado norteamericano, los libros de historia nos demuestran que la discriminación y los prejuicios étnico-raciales fueron las bases de las instituciones, los procesos políticos y las políticas del gobierno a nivel local y federal.

Uno de los primeros grupos que sufrió este tipo de discriminación fue la colonia irlandesa a mediados del siglo XIX y parte del siglo XX. Los polacos, y otros grupos nacionales y étnicos de Europa Oriental y del Sur también pasaron por procesos de discriminación. Empero, la Segunda Guerra Mundial virtualmente finiquitó la discriminación contra los inmigrantes de descendencia europea.

Sin embargo, la guerra no cambió el estatus social de los grupos minoritarios de América Latina y los negros. Por el contrario, la discriminación contra estos grupos se recrudeció notablemente en la segunda mitad del Siglo XX. A raíz del prejuicio y conductas racistas por parte de grupos dominantes, la sociedad norteamericana mantuvo un periodo de segregación institucional en las escuelas, los restaurantes y en otros lugares públicos.

La discriminación como tal recibiría un balde de agua fría con la incorporación de un líder negro en el gobierno. Así como Evo Morales de Bolivia rompió con los hitos de discriminación en algunas instituciones sociales de su país, Barack Obama quebrantaría algunas prácticas inicuas contra la gente negra de Estados Unidos.

En este sentido, no se puede descartar que algún individuo con problemas patológicos o una ideología cerrada se atreviera a coartar el proceso de cambio en la sociedad norteamericana.

Por eso un atentado contra Obama no puede ser descartado. Las medidas de seguridad para resguardar su salud no sólo son importantes para la comunidad negra, sino también para la estabilidad del país. Obama requiere de una seguridad especial.