ARLINGTON — El superintendente Héctor Montenegro no será investigado por sus negocios con otras organizaciones educativas, pero se retira del principal trabajo del distrito sin ninguna indemnización.
Durante una reunión especial el lunes por la noche, los miembros de la junta escolar de Arlington votaron por aceptar la renuncia de Montenegro, la cual entrará en efecto el 31 de julio. El superintentendente gozará de suelto hasta entonces y renuncia a su contrato de 3 años que le pagaba $270,000 anualmente.
Montenegro, quien no estaba en la junta, no regresó llamadas buscando su comentario el lunes. Tampoco contestó a la puerta de su casa en Lake Arlington.