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Publicado el viernes 22 de agosto del 2008

Aumenta población estudiantil hispana

Especial La Estrella En Casa

FORT WORTH — Luego de un largo periodo vacacional de casi tres meses, este lunes 25 de agosto recobrarán vida las alrededor de 460 escuelas públicas del Condado de Tarrant al dar inicio un nuevo ciclo de clases.

Según las estadísticas más recientes de la Texas Education Agency (TEA), tan sólo las escuelas primarias, secundarias y preparatorias de los 16 distritos escolares del Condado de Tarrant atendieron en el año 2007 a cerca de 314 mil estudiantes.

Fort Worth, Arlington, Mansfield, Keller, Birdville y el conjunto de ciudades Hurst, Euless y Bedford son, en ese orden, los distritos con mayor número de estudiantes.

De las múltiples lecturas que se pueden hacer de las cifras oficiales, destaca el aumento paulatino y constante de los estudiantes de origen hispano. Todos los distritos escolares de Tarrant experimentan un aumento de este alumnado, así como también un incremento en los porcentajes de la población estudiantil clasificada como “económicamente en desventaja”.

Otro factor que llama la atención y que representa un reto para muchos distritos escolares es el relacionado con la deserción escolar que afecta en mayor medida a los estudiantes afroamericanos y en segundo término a los hispanos, según fuentes oficiales.

La Estrella en Casa comparó y analizó reportes elaborados por la TEA. En el ciclo escolar 2000-2001, los estudiantes latinos en Tarrant representaban en promedio el 27 por ciento, mientras que en el ciclo 2006-2007 llegaron al 33 por ciento y el aumento continúa.

En dicho periodo de análisis, el distrito escolar de Fort Worth fue el único que disminuyó su población estudiantil. En el 2001 contaba con 80 mil 534 alumnos y seis años después bajó a 79 mil 369; no obstante, el alumnado de origen hispano pasó del 48 al 57 por ciento.

En Arlington, en el 2001 los estudiantes hispanos representaban el 26 por ciento; en el 2007 aumentaron al 36 por ciento; en Mansfield pasaron del 14 al 19 por ciento; en Keller subieron de 10 a 15 por ciento; en Birdville del 19 al 29 por ciento; en tanto que en el distrito escolar que integran las ciudades de Hurst, Euless y Bedford (HEB) pasaron de1 6 al 22 por ciento.

Este crecimiento ha ampliado la demanda y el campo de trabajo de los profesores bilingües. Nueve de los 16 distritos escolares del condado registraron un mayor porcentaje de profesores bilingües, comparativamente con los que tenía en el 2001.

En Fort Worth, el distrito escolar con mayor cantidad de estudiantes hispanos, laboran alrededor de 4 mil 800 profesores, y debido a la constante rotación de personal, son también constantes las campañas de reclutamiento, precisó Terry Buckner, directora de Reclutamiento del FWISD, en una entrevista publicada anteriormente en este periódico.

En ese distrito escolar, la búsqueda de maestros bilingües no sólo es de cobertura nacional sino que rebasa fronteras. Ha contratado personal de México, Puerto Rico y España.

El apoyo que se proporciona en las aulas a los estudiantes latinos es de dos modalidades.

Principalmente en la primaria, con clases bilingües, y en el resto de los grados enseñando del inglés como segundo idioma.

En el caso de Fort Worth, el Centro de Colocación de Estudiantes (Student Placement Center) ofrece además una gama de servicios a los estudiantes y padres de familia cuyo idioma principal no es el inglés. Ahí se apoya en los procesos de inscripción, transcripción de documentos oficiales, informes sobre vacunación reglamentaria, apoyo en alimentación y transporte, entre otros.

Cassandra Pérez, directora de Educación Bilingüe del distrito escolar de Arlington, explicó que aunque en cada distrito puede variar la modalidad de servicios para los estudiantes extranjeros o en desventaja, existen fondos estatales, bajo el denominado Título 1, que deben aplicarse en su apoyo.

Al referirse a los programas específicos para ayudar a la integración de estudiantes y padres extranjeros a los sistemas educativos locales, Pérez mencionó que dicho subsidio estatal se aplica en talleres para ayuda en tareas, preparación para exámenes y evaluaciones, uso de las bibliotecas públicas, clases de inglés para adultos y clases para obtener el GED.

Llama la atención observar que las variaciones en la composición étnica en los distritos escolares del Condado de Tarrant también han modificado las estadísticas que miden el nivel socioeconómico de sus alumnos, a través la clasificación denominada “económicamente en desventaja”.

De los 16 distritos escolares del condado, 15 registraron aumento. En Fort Worth este índice pasó del 60.1 por ciento en el año 2001 al 71.4 por ciento en el 2007; en Arlington del 39.8 al 54.6 por ciento y el Mansfield del 19.6 al 29.1 por ciento, por sólo mencionar los tres más numerosos.

Respecto a los índices de deserción escolar, no fue posible obtener información clara ya que el reporte del ciclo escolar 2000-2001 procesó estos datos de una manera distinta a como se reportaron en el ciclo 2006-2007, sin embargo, es del conocimiento público que se trata de un problema importante que se debe abatir.

De acuerdo con el Sistema de Indicadores de Excelencia Académica, el distrito escolar de Fort Worth registra una tasa anual de deserción escolar del 5.2 por ciento, según información proporcionada por su oficina de prensa la cual también aclaró que dependiendo de las fuentes consultadas, este número puede variar, ya que no hay una definición estándar de la deserción escolar.