Una peligrosa apuesta de los estudios universal a la tercera saga de la millonaria serie de The Mummy, una franquicia que inició en 1999 y que en esta ocasión parece haber equivocado su rumbo llegando al cine lo que mereciera ir directo al DVD.
Tuvieron que transcurrir 7 años fuera de la pantalla y 13 en la historia para que los O’Connell regresaran a despertar momias y salvar al mundo. Ahora será Alex O’Connell (Luke Ford) quien requerirá la ayuda de su padre Rick O’Connell (Brendan Fraser), su madre Evelyn (en esta ocasión interpretada por María Bello) y su tío Jonathan (John Hannah) para combatir al resucitado Emperador Han (Jet Li) que se levantó de la tumba gracias a la oportuna ayuda de los O’Connell.
El Emperador Dragón y sus 10,000 guerreros han esperado 2,000 años debajo del barro de terracota en el que yacían y ahora quieren dominar el mundo, y para combatirlos encontrará a los O’Connell que envueltos en una maraña de mitos, comedia, acción, fantasía y absurdos buscarán entretener a los miles de fanáticos de la serie con pésimos resultados.
The Mummy: Tomb of the Dragon Emperor desea retomar las películas de acción y aventura familiar que la preceden y seguir con la millonaria franquicia, pero fracasa en su intento debido a fuertes incoherencias y complicaciones en el guión, además del total abuso en las historias secundarias en la trama.
Desde la antigua China hasta las montañas del Himalaya en busca del Shangrilla que servirá como parte de la cura del hechizo para que el Emperador Han se vuelva inmortal, ¿suena complicado? Pues eso es sólo una parte de la confusa trama que acompañada de su correspondiente ración de dragones de tres cabezas, guerreros que se pulverizan, impresionantes avalanchas, explosiones, persecuciones y por supuesto ¡hombres de las nieves!
Intenta por todos los medios captar la atención de aburridos espectadores.
Absurdamente los años parecen no haber pasado por el famoso arqueólogo Rick O’Connell. Brendan Fraser luce tan lozano como se le viera en la primera versión de The Mummy o en el mismísimo George de la selva, una fuerte falla de caracterización que desvanece toda posibilidad de una película de aventuras con clase, sobre todo cuando su hijo, se ve literalmente como su compañero de clase.
A pesar de las buenas intenciones de la valiente y reconocida actriz María Bello (A History of Violence) por recrear a la atrevida esposa del explorador, Evelyn O’Connell (papel que hiciera famosa a la inglesa Rachel Weisz en las dos últimas aventuras de la saga), el acento inglés no se le da; el “fantasma de Weisz” la persigue en cada una de las escenas; tiene poca pericia física (y se le nota); tiene cero “química romántica” con Fraser, y ella sí luce con la mamá, no sólo del jovencito Alex, sino del mismo Rick. Otra falla en la elección del elenco.
Jet Li, el astro chino de las artes marciales, en el único papel decente de la película, el Emperador Dragón sabe lo que quiere y es “súper malo”, así que buena parte de las escenas rescatables recaen en él. Otra actuación rescatable es la del “querido” tío Jonathan (John Hannah) que con la misma misión de bufón que en las últimas dos películas, controla a la perfección su personaje.
El más joven de la familia, Alex O’Connell caracterizado decentemente por el recién descubierto Luke Ford, hace lo que puede para no ser sólo la cara bonita de la película, pero resulta que apenas “sobrevive” en el intento.
Los efectos especiales han jugado un papel determinante en la franquicia de The Mummy, sin embargo, en esta ocasión en The Mummy: Tomb of the Dragon Emperor, aunque hay algunas escenas impresionantes, todo se viene abajo por lo absurdo del guión.
El director Rob Cohen (The Fast and the Furious) logró con esta tercera versión de la casi momia china, que la segunda película de la saga resurja como una cinta decente y hasta inteligente… y eso ya es decir.
Una película para que los fanáticos de la saga la disfruten en la comodidad de su hogar y el resto de los mortales se “la salten” sin remordimientos.
The Mummy: Tomb of the Dragon Emperor Acción, aventura y secuela Dirige: Rob Cohen Actúan: Brendan Fraser, Jet Li, Maria Bello, Michelle Yeoh, John Hannah, Anthony Wong, Luke Ford, Isabella Leong, entre otros. Clasificación: PG-13 por violencia y escenas de acción 111 min. *